El miércoles 28 de octubre, a las 20:15 horas, el arzobispo emérito de Madrid, Antonio María Rouco Varela, pronunciará la conferencia «Iglesia, misterio, comunión y misión» en el Centro Espacio Cultural Polivalente Gabriel Antonio Morales de Mata de Benahadux. Su intervención cerrará una jornada que se desarrollará también en El Ejido y Almería.
Hablar de misterio no significa referirse a algo oscuro, sino reconocer una profundidad que no puede explicarse únicamente desde criterios humanos. La Iglesia está formada por personas concretas, con sus virtudes y debilidades, pero nace del amor de Dios y tiene su centro en Jesucristo. Por eso, necesita volver continuamente a Él.
La comunión expresa la unión de los creyentes con Cristo y, al mismo tiempo, entre ellos. Se alimenta de la Palabra, los sacramentos y la Eucaristía. Benedicto XVI lo recordó ante los jóvenes reunidos en Madrid en 2011: «No se puede seguir a Jesús en solitario».
Esa comunión conduce a la misión. La Iglesia recibe la fe para comunicar el Evangelio a través de la palabra, el testimonio y el servicio. Una misión que nace del encuentro con Él.
La conferencia mostrará la unidad que existe entre estas tres palabras. La Iglesia es misterio porque nace de Dios; comunión porque reúne a quienes viven una misma fe; y misión porque está enviada al mundo. Una mirada necesaria en un tiempo marcado por el aislamiento, las divisiones y la dificultad para transmitir la fe.
Una trayectoria vivida en la comunión de la Iglesia
Antonio María Rouco Varela nació en Villalba (Lugo) en 1936 y fue ordenado sacerdote en 1959. Se licenció en Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca y se doctoró en Derecho Canónico en Múnich. Posteriormente, fue profesor y catedrático en Salamanca.
Fue obispo auxiliar de Santiago de Compostela desde 1976, arzobispo de esa archidiócesis desde 1984 y arzobispo de Madrid entre 1994 y 2014. San Juan Pablo II lo creó cardenal en 1998 y presidió la Conferencia Episcopal Española durante cuatro mandatos.
Participó en el cónclave que eligió a Benedicto XVI y, como arzobispo de Madrid, lo recibió durante la Jornada Mundial de la Juventud de 2011: una Iglesia reunida en torno a Cristo y enviada a compartir la fe.
La conferencia será presentada por Ricardo Salvador Moriñigo, empresario y miembro de la Asociación Providentia.

